
Muere la noche,
muere su espíritu
por la calle
y en las aceras,
oscura sangre
con el sol a cuestas
en luminosa tiniebla
huirá
a posarse
encimas de otras cabezas;
su negra presencia
ahora se embarca
agonizante
por el vacío infinito,
en el infinito vacío.
Sebastiàn Gonzàlez Santamaria

1 comentario:
Buen alterado ese estado
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